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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

El otro día le leí un cuento a mi hija sobre la libertad, en donde un zorro opta por ser libre y pasar hambruna, frente a la posibilidad de estar encadenado como un perro, por comida. Luego de unos días, la profesora de su colegio me comenta que mi hija había tenido una intervención muy valiosa en clase, cuando al preguntar qué era la paz, ella responde: "la paz es ser libre".

Es interesante cuánto pueden aprender los niños con las historias y explicaciones que les damos. Ellos no nacen sabiendo, y por más que el buen ejemplo sea fundamental, no es suficiente. También necesitan explicaciones verbales del por qué de las cosas. Así, en casa educamos enseñando eso que comúnmente llamamos "valores", que son las cualidades de las ideas y acciones que consideramos correctas para ser una buena persona en sociedad.

Mi hija había escuchado el cuento, había entendido mis comentarios y elaboró su propia conclusión. Los niños son más inteligentes de lo que creemos, no los subestimemos y enseñémosles a ser mejores personas.