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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Repito los argumentos de entonces:

1. "Los estadounidenses somos increíblemente buenos para matar. Creemos en matar como forma de conseguir nuestros objetivos. Tres cuartas partes de nuestros estados ejecutan criminales, pese a que los estados que tienen las tasas más bajas de homicidios son los que no aplican la pena de muerte. Nuestra tendencia a matar no es solo histórica (el asesinato de indios, de esclavos y de unos a otros en una guerra "civil"): "es nuestra forma actual de resolver cualquier cosa que nos inspira temor. Es la invasión como política exterior. Sí, allí están Irak y Afganistán, pero hemos sido invasores desde que "conquistamos el salvaje oeste" y ahora estamos tan enganchados que ya no sabemos qué invadir. Enviamos a nuestras clases bajas a hacer las matanzas, y ahora enviamos también aviones sin pilotos a matar, aviones controlados por hombres sin rostro desde un lujoso estudio con aire acondicionado".

2. "Nos asustamos con facilidad y es fácil manipularnos con el miedo. ¿De qué tenemos tanto miedo que necesitamos tener 300 millones de armas de fuego en nuestros hogares? ¿Quién va a lastimarnos? ¿Por qué la mayoría de esas armas están en hogares de blancos, en los suburbios y en el campo? Tal vez si resolviéramos nuestro problema racial y nuestro problema de pobreza habría menos personas atemorizadas y encolerizadas extendiendo la mano hacia el arma que guardan en el cajón".