Seguridad iraquí no da la talla. (Reuters)
Seguridad iraquí no da la talla. (Reuters)

BAGDAD (AP).– Una ola de atentados contra chiíes dejó 78 muertos en Irak, el segundo ataque extremista a gran escala desde la partida de los últimos soldados estadounidenses, en diciembre.

Las ofensivas, que tuvieron las características de las que suelen efectuar los insurgentes suníes, ocurrieron en vísperas del Arbaín, una festividad chií que marca el fin de los 40 días de luto por el aniversario de la muerte del imán Hussein, una figura venerada.

Ese feriado suele atraer a cientos de miles de peregrinos –de todas partes de Irak– a la ciudad santa de Karbala, por lo que se han incrementado los temores de que se profundice el derramamiento de sangre sectario. Las divisiones entre suníes y chiíes pusieron al país al borde de la guerra civil hace solo unos años.