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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Aun cuando gran parte de las políticas mediáticas lo traten expresamente de manera tangencial, el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) está asumiendo un papel protagónico en los negocios mundiales. Las cifras que figuran a continuación no dejan dudas sobre los nuevos vientos que soplan.

En 2012, el BRICS será responsable del 56% del crecimiento global, mientras que el G-7 (EE.UU., Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) lo será sólo del 9%.

Esta tendencia viene consolidándose desde hace una década y pone de manifiesto el inicio de un nuevo orden mundial. Otro tema que exalta el nuevo escenario es la erosión del dólar como moneda universal. El dólar ha pasado de ser el 85% de las reservas internacionales a ubicarse en el 60%.

En materia comercial, el BRICS acordó una declaración que será presentada durante el próximo encuentro presidencial del G-20. Allí destaca que la apertura comercial no genera por sí misma crecimiento económico, desarrollo e inclusión social. En cambio, sostiene que para ello son necesarias otras políticas complementarias que preserven las variables macroeconómicas, la inversión en capital humano e infraestructura.

El BRICS convoca a respetar los espacios de política con que cuentan los países en desarrollo en consistencia con las normas vigentes en la OMC, a los efectos de que los países puedan alcanzar sus legítimos objetivos de crecimiento, desarrollo y estabilidad. Considera, además, necesaria una mejor y más efectiva regulación del sistema financiero y supervisión del sistema bancario.