Federico Franco entrando al palacio presidencial. Ayer, el flamante mandatario tuvo una primera jornada complicada (AP)
Federico Franco entrando al palacio presidencial. Ayer, el flamante mandatario tuvo una primera jornada complicada (AP)

ASUNCIÓN (Agencias).– El nuevo presidente de Paraguay, Federico Franco, señaló que no hubo "golpe de Estado" en su país para destituir a Fernando Lugo, y espera ser reconocido por la comunidad internacional y que el país no sea expulsado del Mercosur y del Unasur.

En su primera rueda de prensa ante medios internacionales, el mandatario admitió que su situación "no es fácil" y que "hay inconvenientes con la comunidad internacional", pero defendió la legalidad del "juicio político" que supuso, el viernes, la destitución de Fernando Lugo y su toma del poder.

"Acá no hay golpe, no hay quiebre institucional. Es una situación legal que la Constitución y las leyes de mi país permiten para hacer un cambio cuando la situación se vuelve inviable", expresó.

Asunción y el país en general amanecieron tranquilos pero, en cambio, el Palacio Presidencial fue un hervidero de gente ya que, desde las primeras horas de la mañana, Franco recibió a diversas personalidades y autoridades.

POSTURA PERUANAEl Gobierno peruano todavía no reconoce al nuevo gobierno paraguayo presidido por Franco, pero tanto el mandatario Ollanta Humala como el canciller Rafael Roncagliolo han criticado la forma en que Lugo fue destituido.

"Es un revés al proceso democrático en la región y obliga a nuestros países a mantenerse vigilantes", señaló el jefe de Estado peruano.

Por su parte, el canciller Roncagliolo solicitó una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para la próxima semana, en Lima, con el fin de tratar el tema de la destitución de Lugo como presidente de Paraguay.

"El presidente Ollanta Humala ha invitado a los jefes de Estado a una reunión de emergencia que podría realizarse la próxima semana en Lima, pero seguimos haciendo las coordinaciones", dijo el canciller, vía telefónica, desde Asunción.

Asimismo, Roncagliolo expresó su rechazo a la destitución de Lugo. "Consideramos que lo ocurrido en Paraguay es sumamente preocupante desde el punto de vista de la democracia en las Américas. Al presidente Lugo se le dieron menos de 24 horas para que enfrentara su proceso. Esto no ha ocurrido en otros países como Brasil o Estados Unidos", manifestó.

De otro lado, el Mercosur tiene prevista una reunión en la ciudad argentina de Mendoza, los días 28 y 29, y Franco aún no ha recibido una invitación clara, pero este no quiere "forzar la situación".

REACCIONES EN LA REGIÓN

- Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Cuba, Costa Rica y El Salvador no reconocen al nuevo gobierno paraguayo, y Buenos Aires retiró a su embajador de Asunción.

- Brasil, al igual que Perú, esperará la reunión de Unasur de la próxima semana en Lima para tomar una postura al respecto, a pesar de que la presidenta brasileña Dilma Rousseff sugirió el viernes la expulsión de Paraguay del Mercosur y del Unasur.

- Los gobiernos de Chile, Colombia y Uruguay han criticado la forma en que se dio la destitución de Lugo, pero no han tomado una posición sobre el nuevo gobierno de Franco.

- El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que, si bien el "juicio sumario" al que fue sometido Lugo estuvo formalmente apegado a la ley, no cumpliría con todos los preceptos legales del derecho a la legítima defensa.