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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

Es Humala versus 'los Humala', cuyo octogenario patriarca entiende que por encima de la ley está la familia, aunque haya delinquido. El último episodio del "pequeño Alexis", como lo llama su 'papi', ha provocado otro gran despliegue verbal del progenitor, Isaac, que arremete, una vez más, contra quien considera la "secuestradora" del pensamiento Ollanta: Nadine. Asegura que "está borrachita por el poder", pero no se da cuenta, Don Isaac, que el que quiere manejar el poder como un feudo familiar es él. Así parece entenderlo. Como si fuera un inca, entendiéndose como el 'hijo del Sol', y no como un gobernante debe ser. Un mortal que ha sido "elegido" para cumplir la ley y hacerla cumplir para todos por igual. Por otro lado, lo de Alexis era una crónica anunciada desde el viajecito a Rusia con el canciller de ese país, "en nombre" del gobierno electo del Perú. Ollanta no se había sentado en Palacio aún y el pequeñín travieso ya había salido corriendo con un congresista, quien ahora resulta ser el presidente de la Comisión de Presupuesto, y con un amigo empresario, al que le cambió la suerte y hoy gana millones en licitaciones con el Estado. El buen Ollanta, que aquella vez demoró ocho días en comentar lo de su "hermanito", solo lo calificó como "una reclutada". Lo suspendieron seis meses en su cargo partidario, y así quedó la cosa. Una decisión que, a todas luces, no escarmentó al hermano empresario, y este ha seguido jugando su carta familiar , tal y como su papá les ha enseñado. "Todo para la familia; para el resto, la ley". Una pesadilla para el presidente que seguirá , por capítulos, hasta el fin de su mandato, si es que su sagrada familia, en el nombre del padre, no lo termina antes.