POCO APOYO. El primer día del nuevo paro convocado en Cajamarca atrajo a escasas 500 personas. (USI)
POCO APOYO. El primer día del nuevo paro convocado en Cajamarca atrajo a escasas 500 personas. (USI)

El presidente ejecutivo de Newmont Mining Corp, Richard O' Brien, anunció cambios significativos para crear un entorno más estrecho entre el Ejecutivo, el Gobierno Regional de Cajamarca y la minera Yanacocha, que permita que el proyecto Conga ingrese a una fase de producción.

"Tenemos que ver un vínculo estrecho entre el gobierno central del presidente Ollanta Humala, el Gobierno Regional de Cajamarca (de Gregorio Santos) y la compañía, para asegurar un entorno exitoso, no uno en el cual se encuentran fallas", sostuvo.

En entrevista con la agencia de noticias Dow Jones, O' Brien manifestó que "en este momento no vemos ese ambiente en Conga. Tomará un tiempo significativo para que eso suceda", agregó.

El ejecutivo minero admitió que la compañía–probablemente– midió mal el impacto que Conga podría tener en las comunidades ubicadas fuera de las 32 más cercanas al proyecto.

"Creo que algunas comunidades se sintieron algo marginadas. Les puedo asegurar que no lo hicimos intencionalmente", reconoció.

Dijo, además, que "la construcción de la mina podría comenzar en el año 2014, pero solo si las condiciones son adecuadas, ya que reveses en esta etapa serían costosos", puntualizó el ejecutivo.

PARO REGIONALEn tanto, el primer día del nuevo paro de 48 horas en Cajamarca, convocado por sectores opositores a la ejecución del proyecto Conga, pasó desapercibido en la región.

Unas 500 personas, encabezadas por el dirigente de Hualgayoc, Edy Benavides, marcharon en Bambamarca hasta la zona de las lagunas, donde pernoctaron.

Por su parte, el coordinador de la Asamblea de Gobiernos Regionales, César Villanueva, mostró su expectativa para que Gregorio Santos "atempere sus demandas".

TENGA EN CUENTA

- "Las autoridades de Cajamarca debería bajar el tono para propiciar una pronta solución", dijo César Villanueva.

- La exdefensora Beatriz Merino opinó que "no es una buena política del Gobierno interpretar que aquel que participa en un conflicto es un adversario".