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Por: Guillermo Giacosa, Opina.21ggiacosa@peru21.com

Me pregunto si algo así existe o es uno de los tantos engendros que promueven los ilusionistas del neoliberalismo para ir aplazando las reformas que, finalmente, deberán adoptar.

Después de Berlusconi cualquier cosa podría parecer aceptable, menos esta payasada de querer enfrentar un problema complejísimo –que encierra dentro de sí un drama humano que puede afectar la gobernabilidad– con técnicos 'neutros' que se enorgullecen de no tener una pertenencia política concreta.

Me recuerdan a algunos congresistas de EE.UU. quienes se enorgullecen de carecer de pasaporte, como si desconocer otras realidades aumentara su sapiencia política. Ser 'técnicos neutros' los habilita para enfrentar problemas administrativos y coyunturales, pero de ningún modo para dar respuesta a situaciones que parten de una valoración errónea de la realidad. Situación que, por otra parte, esos mismos técnicos han contribuido a agravar. Especialmente el sucesor de Berlusconi quien, al igual que Papademos en Grecia, pertenece al riñón de la gran banca transnacional.

¿Son 'neutros' estos individuos? ¿Se puede ser neutro con la canciller alemana urgiendo planes de ajuste que traerán un vendaval político que inundará las calles con el descontento popular? ¿Se puede ser neutro con un canciller que fue presidente del Comité Militar de la OTAN, con un ministro de Defensa vinculado a los intereses de Washington y con un ministro de Desarrollo Económico, Infraestructura y Transporte ligado a uno de los grandes bancos?