ARRIBA LOS CHICOS. Johnny Vidales le gana a Andonaire. El delantero debutó en el ataque. (Leonardo Fernández/USI)
ARRIBA LOS CHICOS. Johnny Vidales le gana a Andonaire. El delantero debutó en el ataque. (Leonardo Fernández/USI)

TARAPOTO.– Alianza Lima es un buen negocio. Equipo joven y batallador. Con jugadores (los que se quedaron) fieles a la camiseta y con resultados que fortalecen el espíritu. Atención, auspiciadores: anuncien su negocio, hagan conocida su empresa, denle nombre al pecho aliancista y saldrán ganando. Así serán parte del equipo que ayer continuó su racha positiva empatando 0-0 en casa de Unión Comercio.

Es fácil sonreír si hay cantera. Rodrigo Cuba pasó de destacar en la sub 20 a reemplazar a Giancarlo Carmona. Ni qué decir de Cánova, que luce más sólido que Christian Ramos. Y allí, por cierto, refulge Yordy Reyna, que encara y encara, siempre sin miedo. Eso sí, siempre es bueno algo de apoyo de los mayores, como cuando Jesús Rabanal metió un balazo a los 9' y exigió al portero Pretell.

El local, en tanto, se pareció a un comerciante veterano. De esos que piensan que el negocio caerá por sí solo. Pelotazos de Olcese, intentos del argentino Pacheco y, sobre todo, de Celis. Pero no mucho más.

Tras el descanso, Alianza estuvo más cerca. A los 61', Ibáñez se elevó más que todos, pero su frentazo se fue desviado. Luego, Bazán erró un mano a mano (64') y lo propio hicieron Reyna (72') y Neyra (79'). Pudo ser triunfo aunque, igual, la presentación del 'producto Alianza' fue buena. Si algún auspiciador está interesado, favor de acercarse a Matute. Allí hay un equipo que no pierde hace siete fechas y que no recibe goles hace seis.