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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Mario Vargas Llosa ha dicho, refiriéndose a Krugman, que "sus admiradores… no habían advertido que también los Premios Nobel de Economía, cuando se convierten en íconos mediáticos, dicen a veces tonterías". Quien así escribe es Nobel y, además, un superhéroe mediático con opiniones valiosas y de las otras en muchos campos de la actividad humana. Krugman anunció que podría haber un "corralito" en la economía española, y explicó las razones que lo inducen a pensar así. A estas razones del Nobel de Economía, MVLL contrapone, sorprendentemente, las opiniones del presidente de Telefónica de España, quien afirmó que "España es un país solvente, tanto en el sector público como en el privado". Ojalá así sea, pero oponer a las opiniones de un científico neutral la opinión de un empresario cuyos intereses están en juego me parece, lo menos, inoportuno. También MVLL, afirmando que la estupidez es contagiosa, la emprende contra el presidente francés pues este afirma que el crecimiento debe primar sobre la austeridad. Elogia, por el contrario, a Angela Merkel, a quien ve como una "abadesa" cuyo carácter le permite moverse con serenidad "en medio de las tempestades que rugen a su alrededor". El fuego sagrado que transmite MVLL en sus obras de ficción aparece reducido, en estas opiniones dichas con solemne indignación, a una pataleta de quien no osa aceptar las lagunas que tiene el modelo que logró seducirlo.