Crimen causó conmoción. (USI)
Crimen causó conmoción. (USI)

Elena Oruna Bringas (27) nunca imaginó que su casa, ubicada en el barrio de Cumbemayo, sería escenario de un crimen. En el segundo piso de la vivienda, su amiga Tania Verónica Aquino Chilón (26) envenenó a sus hijas –de cuatro y siete años– y, al ver que la dosis que les dio no daba los resultados esperados, las degolló con un cuchillo de cocina.

Según la Policía, Aquino le había pedido a Oruna que le diera hospedaje por una noche tras discutir con su esposo porque, aparentemente, este le había sido infiel. Entre las dos y las tres de la madrugada, la anfitriona escuchó los gritos desgarradores de las niñas y, cuando subió a la pieza, encontró a su amiga totalmente fuera de sí y acuchillando a las menores en la garganta, el estómago, el tórax y donde cayera su mano.

En la habitación, en medio de un charco de sangre, también había cuatro sobres del raticida Campeón y los vasos de yogur que, al parecer, ingirieron las niñas antes de ser asesinadas por su madre.

Al verse descubierta, la filicida intentó suicidarse y, utilizando el mismo cuchillo, se hizo cortes profundos en los brazos. Sin embargo, tras ser atendida en el Hospital Regional de Cajamarca, fue trasladada a la Dirincri, donde permanece detenida.

DATOS

- Manuel Delgado Arévalo (38), padre de las niñas, dijo que su mujer salió de la casa con sus hijas luego de que ambos pelearan.

- El titular de la Segunda Fiscalía Penal de Cajamarca, Raúl Godos, está a cargo de la investigación.