SIN PRECEDENTES. Es el accidente vial más mortífero que ha ocurrido en la apacible Suiza. (Reuters)
SIN PRECEDENTES. Es el accidente vial más mortífero que ha ocurrido en la apacible Suiza. (Reuters)

SIERRE/HEVERLEE (Agencias).– Un autobús que llevaba a casa a un grupo de escolares belgas, luego de que disfrutaran una excursión en la nieve, se estrelló contra la pared de un túnel en Suiza, dejando 28 muertos, 22 de los cuales eran niños, informó la Policía.

Entre las víctimas fatales –la mayoría de niños tenía entre 10 y 12 años de edad– hay 17 belgas, tres holandeses, un polaco y un alemán, mientras que 24 quedaron heridos y permanecen en el hospital. Tres de ellos son niños con lesiones graves.

El presidente suizo, Evelyn Widmer-Schlumpf, y el primer ministro belga, Elio Di Rupo, ofrecieron una rueda de prensa en la ciudad de Sion, cerca del lugar del accidente.

"Hay consternación. Cuando un drama como este ocurre, cuando perdemos a un niño o un niño sufre en el hospital, no hay palabras. Es importante consolar a las familias", dijo Di Rupo, quien decretó un día de luto por las víctimas.

Olivier Elsig, fiscal del estado de Valais, señaló que las imágenes de videovigilancia del túnel, donde el límite de velocidad es de 100 kilómetros por hora, no mostraron que otro vehículo estuviera involucrado en el accidente y que la carretera estaba seca y en "buena condición".

VIOLENTO CHOQUEEl bus había viajado entre 15 y 20 kilómetros desde el campamento de esquí de Val d'Anniviers antes de entrar al túnel. "Todos los niños usaban los cinturones de seguridad, pero el impacto del choque fue violento y salieron despedidos", indicó Elsig.

Una foto de la Policía mostró al bus incrustado contra una de las paredes del túnel, con su parte frontal destrozada, vidrios rotos y restos del vehículo esparcidos por la carretera, mientras socorristas trataban de rescatar a pasajeros por las ventanillas.

TENGA EN CUENTA

- Los investigadores privilegian tres hipótesis: una falla técnica, un problema de salud del conductor y un error humano.

- Alrededor de 200 policías, bomberos, médicos y paramédicos trabajaron en el rescate.