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Alfredo Ferrero,Al.Mercadoaferrero@peru21.com

Recibir al Movadef es darle espacio político a un movimiento fachada de Sendero. Pintas en las embajadas de Perú en Argentina, México y otros países denotan su campaña en contra del país y del actual gobierno. Pretenden presentar a Guzmán como preso político y legalizarse como brazo político con la misma ideología del terror de Sendero. El Gobierno debe accionar una campaña para explicar qué es el Movadef. Se requiere una estrategia política en el extranjero ante los estados y gobiernos. Debe quedar claro, a través de nuestras embajadas, cuáles son las intenciones de ese grupo. Debe declararse la ilegalidad del Movadef por hacer apología del terrorismo, entre otros. Aquí nada tienen que ver el Unasur o las relaciones con Argentina, como dice Lynch.