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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

Y la verdad, este método no está siempre mal y a veces nos puede sacar de un apuro. Sin embargo, lo que debemos tener en mente es que la motivación debería ser intrínseca, es decir, que el niño logre algo motivado por su bienestar. Que el mismo logro o el esfuerzo sea el premio. De este modo no generamos una dependencia de algo material cada vez que queremos que nuestros hijos obtengan un logro, sino vamos inculcando paulatinamente que deben sacarse buenas notas para aprender y conocer más el mundo; que deben comer toda su comida para estar fuertes y sanos y que deben dormir en su cama para ser niños independientes y cada vez más grandes. Quizás esto no tiene un resultado inmediato, pero sí lo tiene a largo plazo.