notitle
notitle

Santiago Pedraglio,Opina.21spedraglio@peru21.com

¿Hubo un error de manejo al aceptar ese ingreso? Sí, y se debía corregir aun conociendo los costos que, obviamente, habría que minimizar en el más breve plazo.

El viraje era necesario para preservar la orientación histórica del Perú pero, además, porque hoy existe un compromiso multilateral de solidaridad con Argentina, nacido de la declaración de ministros de Relaciones Exteriores de Unasur del 17 de marzo, un día después de la reunión entre el canciller peruano y el viceministro del Reino Unido. Esta declaración, firmada no solo por el presunto "eje antioccidental", sino también por Brasil, Chile y Colombia, llama a que se cumpla "con el mandato descolonizador de las resoluciones de la Asamblea General de la ONU sobre las Islas Malvinas".

Cabe considerar también otro elemento: el 13 de marzo, el secretario británico de RR.EE. para América Latina, Jeremy Browne, recibió información del Gobierno chileno sobre su solidaridad con el Gobierno argentino respecto al caso Malvinas. La fragata Montrose no podría atracar en puertos chilenos. El ministro respondió asimilando: "Entendemos (…) la necesidad de Chile de tener una relación constructiva con sus vecinos". El cambio de la posición histórica de Chile expresa la necesidad de una buena relación con su vecino, pero también, sin duda, una preocupación por la perspectiva argentina frente a la controversia marítima con el Perú.

Al final, sumando y restando, el resultado deja plenamente abierto el vínculo bilateral con el Reino Unido. Lo dice su propia embajada en un comunicado de ayer: aunque el Perú no esté de acuerdo con su posición sobre las Malvinas, "es posible mantener una relación mutuamente beneficiosa".