notitle
notitle

Carlos Basombrío,Opina.21cbasombrio@peru21.com

Pero lo más importante –y que va más allá de la coyuntura– es cuando señala que así pierda ahora ("estoy nadando contra la corriente") ha conseguido poner en la agenda "un problema grande del país: el extractivismo".

Tiene razón Santos cuando señala que en estos meses se ha puesto en discusión, en serio, el rol de la minería.

Ha quedado claro que quienes lideran las protestas en Cajamarca y en otros lugares son antiextractivistas. Es decir, piensan que el modelo económico que hay en el país hay que cambiarlo para no depender de la extracción de recursos no renovables, como los minerales, el petróleo y el gas; que una economía sustentable se basa –en Cajamarca, por ejemplo– en agricultura, ganadería y turismo. Para ellos el problema no es Conga, o no solamente Conga, sino la minería en general.

Me parece sano que lo hagan explícito. El peritaje hizo evidente que no hay problemas importantes de agua o medioambiente en Conga (como creo que no los hay, en general, en la gran minería moderna). El tema es de visión del desarrollo.

La suya –y que ha sido adoptada por la izquierda– cuestiona la actividad misma. Están en su derecho.

Por mi parte, discrepo. El Perú no puede perder la oportunidad de usar –con responsabilidad social y ambiental– su inmensa riqueza minera, petrolera y gasífera. No existe posibilidad alguna de que el Perú desarrolle su infraestructura, consiga educación de calidad y mejor cobertura de salud sin esos ingresos provenientes de la minería.

Santos y la izquierda tienen todo el derecho de plantear el tema a debate en el 2016. Seremos los peruanos los que, con nuestro voto, tomemos una decisión. A lo que no tiene derecho es a querer imponernos su visión con violencia.