Carlos Álvarez,HumoristaGonzalo Pajaresgpajares@peru21.com

Desde hoy tendremos a Carlos Álvarez por partida triple: Además de hacer El cartel del humor (D, 8 p.m. por ATV), hoy empieza la versión 2012 de Trampolinazo (S, 5 p.m., ATV), un programa que busca nuevos talentos, y mañana estrena, en el Canout (Petit Thouars 4550, Miraflores), su nuevo show cómico: Chuponeos S.A. Trabajo no le falta.

¿Quieres ser tan importante como Augusto Ferrando?Augusto me descubrió. Mi objetivo no es llegar a ser como él sino hacer de Trampolinazo una ventana para encontrar talentos. Por otro lado, yo no sé si hay gente importante en la televisión, pues esta es una ficción que se maneja por el olvido y por el buen recuerdo. No es mi ambición ser una figura importante, que se me recuerde. Todo es pasajero.

Eres un hombre ambicioso…Si lo dices porque tenemos muchos proyectos, sí. Acá no hay 'yoísmo'. Los egos existen, nadie es perfecto, pero con casi 50 años veo las cosas de otra manera. Dime, ¿qué es la humildad?, ¿qué es la sencillez? Yo no soy arrogante ni vanidoso, pero sí estoy orgulloso de mi trabajo.

No paras, siempre estás dándote nuevas obligaciones…Hago mis shows porque me gusta la complicidad que se establece con el público. El otro día salí como Alan y dije: "Si alguien me dice corrupto, lo agarro a cachetadones". Y una chica grito: "Corrupto". "Ah, no, carajo", dije como Alan y me puse a perseguirla por todo el Canout (ríe). Una situación así no se da en la tele. Y Trampolinazo responde a mi preocupación social, el programa está hecho para ayudar a la gente.

¿Cuándo ingresas a la política?(Ríe). Mil veces te diré que nunca.

Carlos, es evidente que te gusta la política, el poder…A través del humor, apunto a desinfectar la política. Además, tan cerca del poder no he estado. He aprendido que, con los políticos, de lejos. Aquí han estado Ollanta, Nadine, Keiko. Ahora no quieren venir, pero en campaña todos vienen. Amigos políticos tengo, pero pocos.

Algunos van a tu cumple…Cuando hay elecciones van más seguido (ríe). Soy buen anfitrión, los atiendo, nos reímos, pero en el programa los seguimos imitando.

¿Toledo iba a tu cumpleaños?Claro, pero antes de ser presidente. Una vez me regaló un Chivas de cinco litros. ¿Se lo devuelvo? No, me lo devuelve vacío (risas). Nos tuteábamos, pero cuando se hizo presidente nos distanciamos.

No puedes escapar del personaje de Roberto Martínez…(Ríe). En Chuponeos S.A. sale Roberto pidiéndole a la gente que apague sus celulares, que no tome fotos, que no grabe el show, pues es el encargado de nuestras comunicaciones (risas). Yo le tengo mucho cariño a Roberto, pero él es una muestra de lo peligroso que es meterse en política.

JB le ofreció hace poco disculpas a Rómulo Alegría. Insinuó que seguía tu guión…(Ríe). No me parece ético responder eso. Yo no subestimo la inteligencia de la gente. Es verdad que me gusta el humor político, y que yo traía la información al programa, pero yo solo respondo por Don Bieto, por mi cola, por mi roedor (risas).

¿Alguna vez te le has prendido a alguien?Nunca. Mañana, en El cartel del humor, vas a ver un sketch sobre los chalecos antibalas que compró Alan. A los soldados les disparan fideos munición y chisguetes con agua y, Alan, orgulloso, defiende sus chalecos. Dime, ¿eso es mala leche? Solo es una parodia.

Con Toledo sí se te pasó la mano varias veces…No olvidemos que fue uno de nuestros presidentes más frívolos y daba para la parodia. Haciendo un documental le decían: "Toma uno". Agarraba su vaso de whisky y respondía: "Tomo uno". Luego ordenaban: "Toma dos", y él, nuevo whisky en mano, contestaba: "Tomo dos" (risas), y así hasta acabar la botella. Es una tontería, pero divertida. El humor político pisa callos, molesta, da escozor, es ácido.

Trabajas con Delly Madrid y Cindy Marino…Estoy feliz porque son chicas muy lindas. Mañana, en un sketch, le pasaré el bronceador a Delly, en busto, barriga y piernas.

Y se te levanta la libido…Bueno, decir eso no es elegante. Yo estoy en la plenitud de mis poderes, estoy como Los vengadores: tengo el martillo de Thor siempre dispuesto a hacer justicia (ríe). Como hombre, Delly y Cindy me llaman la atención pero ya tienen sus compromisos.

¿Cómo te atreves a decir que Zelma Gálvez y Delly Madrid son gemelas?(Risas). Zelma es una muy buena actriz cómica, siempre nos preocupamos por su imagen (risas). Ella es graciosa, despistada y nos quita el hipo (risas).

Tienen un buen seguro contra accidentes…Ninguna compañía quiere cubrirla (risas). Ah, pero no me echen la culpa, ella nació chancadita (risas).

AUTOFICHA

- Lelo Costa es un amigo muy leal y muy divertido. Le salen naturalmente sus 'leledas', es decir, situaciones inocentes que originan chistes monses pero graciosos (ríe).

- Mis problemas con Fernando Armas no fueron una cuestión de egos. Sucede que yo tengo una forma de trabajar que él no siguió.

- Es verdad que me gusta el humor político, y que yo traía la información a El especial del humor, pero yo solo respondo por Don Bieto, por mi cola, por mi roedor (risas).