Olinda Escobar asegura que detención de su esposo Hilario Moya es arbitraria. (Alfredo Orbegoso)
Olinda Escobar asegura que detención de su esposo Hilario Moya es arbitraria. (Alfredo Orbegoso)

Una vez más, los magistrados del Poder Judicial están en el ojo de la tormenta. Esta vez, enviaron a prisión a un joven padre de familia (exmilitar) por el delito de lesiones graves, seguidas de muerte, contra un vigilante. Sin embargo, la víctima está viva y se gana la vida como minero, en Cerro de Pasco.

El hecho se remonta al mes de abril del año 2009. El exmilitar Hilario Moya Choco, de 30 años, tuvo una pelea con el vigilante Moisés Saturnino Fernández Cantoral, de 33 años, en plena vía pública del distrito de Independencia.

Según Moya Choco, solo se defendió porque el agente de seguridad sacó un revólver y lo amenazó. Por ello, agarró una botella de vidrio, lo atacó y le provocó múltiples heridas en el rostro.

El Instituto de Medicina Legal calificó las lesiones como leves y le dio a Fernández Cantoral 12 días de descanso médico.

Por alguna extraña razón, no obstante, el despacho de la magistrada Catalina Llerena, titular del Cuarto Juzgado Penal de Lima Norte, ordenó la detención de Moya Choco al aducir que cometió lesiones graves seguidas de muerte. La semana pasada fue detenido.

EN UNA MINAAgustina Cantoral, madre de Moisés Fernández, aseguró que su hijo está vivo y que trabaja en una mina de Cerro de Pasco.

Hace tres años, contó, su vástago estuvo muy grave como consecuencia del ataque de Moya Choco. Incluso, dijo que en esa época no podía comer por si solo y tenían que darle agua utilizando una cañita.

Desde la prisión de Lurigancho, el exmilitar pidió justicia e indicó que solamente actuó en defensa propia.

"Él tenía un arma de fuego. Hay testigos", finalizó.

DATOSGilmar Campos, abogado de Moya Choco, ya ha presentado los documentos para solicitar su excarcelación.

El exmilitar tiene un negocio de vidriería en Comas desde hace once años.

Su esposa Olinda Escobar pidió a las autoridades judiciales que liberen a su cónyuge porque no existe ningún peligro de fuga del país y se ha presentado a todas las citaciones que se le ha enviado.