Los mayoristas traen la pasta básica de las zonas de producción y la mezclan con yeso para venderla más cara. (A. Orbegoso)
Los mayoristas traen la pasta básica de las zonas de producción y la mezclan con yeso para venderla más cara. (A. Orbegoso)

Por: Ana Briceñoabriceno@peru21.com

La puedes comprar a la vuelta de un colegio, en la esquina de un barrio o te la pueden llevar a tu casa. La pasta básica de cocaína (PBC) está al alcance de todos. Se calcula que cada mes se consume una tonelada de esta droga en Lima y en el Callao.

El Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público informó que en la capital hay unos mil puntos de venta de estupefacientes y que en cada uno de esos lugares se comercializa un kilo de PBC como promedio al mes.

El precio disminuye cada vez más. Un 'kete' (contiene menos de un gramo) cuesta un sol o S/.1.50, dependiendo de la zona. Es decir, cualquier estudiante podría comprarla.

RIESGO LATENTE El presente año, el Ministerio Público ha realizado un seguimiento de varios meses a 20 puntos en 13 distritos de Lima y del Callao donde se ofrece droga al menudeo.

Dicha entidad ha detectado que la microcomercialización se realiza cerca de colegios y en sectores donde hay presencia de pandillas. "Los mismos escolares y vecinos saben los lugares exactos", resaltó Juan Huambachano, del Observatorio de Criminalidad.

Además, en todas estas zonas hay una alta incidencia delictiva y muchos menores corren el peligro de ser futuros adictos.

Usualmente los microcomercializadores pertenecen a clanes familiares. "Si un día se detiene a uno de ellos, al siguiente aparece otro familiar vendiendo la pasta", señaló.

LA 'PATEAN'Para Milton Rojas, consultor de Cedro, el negocio de la PBC está en su adulteración. De un kilo del alucinógeno se puede obtener hasta dos kilos y medio. Los 'mayoristas' la mezclan o 'patean' con otras sustancias como yeso o azúcar impalpable y se la dan a un mayor costo a los microcomercializadores. Sin embargo, el experto recalcó que en Lima no existen cárteles.

Asimismo, explicó que la PBC es una sustancia que tiene impurezas. Agregó que cada vez más escolares se sienten atraídos por consumirla.

"La marihuana se fuma y se vende más, pero el empleo de la pasta básica está creciendo en varios sectores de la capital", añadió.

Esto se reflejaría en las operativos que ha realizado la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional.

Solo entre enero y noviembre de este año se han decomisado –en todo el país– más de once mil kilos de pasta, mientras que la marihuana llegó a dos mil 939 kilos. Asimismo, se intervino a 2,592 microcomercializadores, la mayoría de estos operaba en la capital.

¿QUIÉN RESPONDE?Según Cedro, los menores empiezan en el mundo de las drogas entre los 12 y 13 años. Es más, según la última encuesta realizada por Devida entre escolares a nivel nacional, el consumo de drogas ilegales se incrementó en 18.9%.

Esta información se encuentra en manos de las autoridades, pero no se hace mucho por remediar esta situación. Según Rojas, el Estado ni siquiera cuenta con centros de rehabilitación para adolescentes ni para mujeres adictas.

Al respecto, César Perea, del Programa de Prevención del Consumo de Drogas de Devida, indicó que este año tuvieron un presupuesto de 600 mil soles destinado a 17 regiones para hacer campañas en diversos colegios y centros de salud.

"Se dan charlas a escolares, hay tutorías personalizadas y las postas médicas tienen tratamientos ambulatorios para los consumidores", explicó. Sin embargo, ¿qué sucede con los muchachos que abandonan sus centros educativos por problemas graves con droga?

Perea puntualizó que las municipalidades tienen que encargarse de la prevención con programas dentro de la comunidad. Resaltó que están coordinando actividades con ocho municipios de Lima. Además, subrayó que la Policía debe erradicar los puntos de venta de estupefacientes.

Gabriel Prado, gerente de Seguridad Ciudadana de la comuna capitalina señaló, en tanto, que de junio a noviembre se han decomisado 32 mil 'ketes' de PBC en zonas de Barrios Altos y en la margen izquierda del río Rímac.

DATOS

Esta semana, la Dirandro detuvo una banda de narcotraficantes en Chilca y decomisó 300 kilos de pasta básica de cocaína.

La microcomercialización de drogas tiene una pena de uno a ocho años de cárcel, según el Código Penal.

Un kilo de pasta básica en las zonas de producción cuesta unos US$400 dólares, pero en Lima el precio sube a US$600.