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Carlos Basombrío,Opina.21cbasombrio@peru21.com

"No le hace bien al Congreso, no le hace bien a las Fuerzas Armadas. Al único que le hace bien es al terrorismo", sostuvo.

Esa es ahora la línea oficialista para defender a los hipercuestionados Alberto Otárola y Daniel Lozada. Supuestamente la eventual censura de estos personajes sería un triunfo de 'Gabriel' y sus secuaces, en la medida en que nos demostraríamos desunidos.

No es verdad. Los peruanos sí estamos unidos frente al terrorismo. No debe haber más de un 0,1% que los justifique o apoye. Virtualmente todos queremos que el gobierno logre acabar con ellos. Pero, justamente para conseguirlo, no debemos conciliar con la ineptitud, la corrupción y la mentira.

Al contrario, callar nos haría cómplices.

Tienen que irse los ministros que inventaron haber hecho un cerco con 1,500 soldados; que ni se enteraron que los periodistas se iban a entrevistar en el monte con el líder de la banda; que abandonaron a los policías a su suerte; que supieron por la televisión que uno había regresado en combi y que el cadáver del otro había sido traído en taxi por el padre; que son responsables políticos de que los chalecos no protejan y que las raciones sean incomibles; y, cereza de la torta, que no han podido ejecutar el dinero que se les ha dado para el VRAE.

Más bien los hermanos Quispe Palomino deben frotarse las manos cuando son personajes como esos a los que enfrentan. Por ello, la verdadera unidad contra el terrorismo pasa por exigir ministros competentes y políticas sensatas, así como mandos calificados y honestos.

Si finalmente el Congreso diera su aval a los ministros a cargo de la peor operación antisubversiva de la que se tenga recuerdo en nuestro país, sería corresponsable de lo que venga.