Foto: Rochi León.
Foto: Rochi León.

Raúl Romero,Conductor de TVAutor: César Salazar L.asalazar@peru21.com

Por la puerta grande el animador Raúl Romero retornó a las filas de Panamericana TV para conducir un nuevo programa concurso con la difícil tarea de calentar la antena en los próximos meses. Es un empezar de nuevo en su larga trayectoria, pero lo asume con mucho optimismo.

¿Es un doble riesgo para ti salir con un programa de lunes a viernes, de 7:00 a 9:00 p.m, en un canal de antena fría y encima competir con la serie Al fondo hay sitio?Lo asumo sin miedo. Yo creo que es un horario que tiene como cualidad el hecho que está toda la familia junta viendo la televisión. Es un buen reto para mí el saber si me acompañan hasta esa hora.

¿Temes al fracaso?No vamos a fracasar. El fracaso y el éxito están determinados por tus objetivos. Nosotros queremos ser una alternativa en el prime time (horario estelar) y yo apunto a tener un rating respetable.

Pero estás acostumbrado a ganar en tu horario.No he comenzado a hacer las cosas desde el verbo ganar. El primer verbo es desear, el segundo es generar, el tercero es trabajar, el cuarto es divertirte, y si el quinto es ganar, pues enhorabuena. ¡Pobre de aquel que esté acostumbrado a ganar! Los que siempre ganaron un día se retiran y se les olvida; ya ni siquiera los saludan en la calle.

¿Has pensado retirarte de la televisión algún día?Claro que sí y me preparo. ¿Dentro de cuánto? A los 80 años (risas). Me gusta lo que hago, pienso que el mundo está lleno de exitosos conductores mayores de 60 años.

No me explico el por qué los directivos de América TV te dejaron ir si generabas rating.Yo tenía una propuesta para conducir un programa los fines de semana con un buen número de horas, pero la manera como la plantearon me mostró lo poco que América TV me necesitaba. Ellos (los directivos) definieron sus principales espacios, y en un segundo capítulo se pusieron a ver lo que hacían conmigo. Lo que me ofrecían era halagador, pero también expresaba un grado de prescinbilidad hacia mí. Me hizo ver lo importante y necesario que es estar en donde se me necesite un poco más.

¿Entonces Panamericana TV sí te da la oportunidad de crecer y armar tu propia productora para presentar otros contenidos?Sí, eso pesó mucho para aceptar su propuesta. Acá tengo un campo de crecimiento que allá no tenía. La posibilidad de crecer como productor y empresario ha sido lo primordial. Es empezar de nuevo, van a vernos hombres y mujeres que trabajan y que solo me veían los feriados.

¿Extrañarás la antena caliente de América TV?Eso lo contestaré cuando sea la primera semana de estreno y vea las cifras de rating. De hecho, al principio las cifras van a ser bajas; yo espero tener de 8 a 10 puntos. Hay que ser realistas, y el canal lo es.

¿No cruzó por tu mente irte de la televisión cuando El último pasajero te ganó en el rating?Nunca lo pensamos. Yo voy a retirarme jalándole la basta al monstruo que me esté botando. Yo voy a caer luchando, soy un guerrero. Mariana Ramírez del Villar y Diego Quijano (sus exsocios de Target TV) son personalidades fuertes, y tomamos la decisión siempre de seguir adelante. Fue muy bonita la relación que hubo entre nosotros en medio de tomar decisiones y desencuentros.

¿Si formaban un buen equipo, por qué se separaron?Porque una cosa es el submarino yendo hacia adelante dando guerra y otra es el comando interno, en donde no todos son tan felices. Siempre hay la idea de que el submarino más chiquito quiera surcar el mar en la medida de lo posible.

¿Fue un error haberte enfrentado a Gisela Valcárcel con esa parodia que hubo en tu anterior programa?Nunca me enfrenté a Gisela. Un día me desperté y vi una conferencia de prensa con una persona hablando de mi personalidad, de mi familia y de mis rasgos psicológicos. En ese programa (el día de la parodia) yo entré diez minutos antes al set y vi a Mariella Zanetti que no sabía lo qué iba a hacer, y luego la veo imitando a Gisela. Pienso que alguien de la producción debió avisarme, y a mí me faltó reacción. Nunca en mi vida he organizado nada contra nadie y tampoco el programa se ha convertido en puñal para alguien. He aprendido de la vida con eso.

¿Cómo ha quedado la relación con Gisela? ¿Ha mejorado?No tengo ni me interesa tener una relación con Gisela.

¿Crees que quiso enfrentarse contigo al producir el programa El último pasajero para que compita contigo?Se me ocurre que su intención era expandir su empresa, lo cual es válido y legítimo. Fue una decisión tomada en términos fríos y estratégicos, desde un punto de vista comercial muy comprensible.

AUTOFICHA

- Nací el 11 de marzo de 1961, en Lima. Mi padre fue Joaquín Romero, nacido en Barcelona (España), y mi madre fue Olga Salazar, de origen selvático.

- Mis hermanos son Bárbara, Óscar, que me tutela desde las alturas, mi melliza Elena y el menor Álvaro.

- Mi padre era ludópata. Le gustaba la timba y eso complicaba la estabilidad en mi casa, pero no me quejo porque él siempre fue atento con nosotros y nunca faltó nada.