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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

¿Qué sucede con la maternidad que, de pronto, ya no es posible leer ni pensar en otra cosa que no sean los hijos? Muchas madres a mi alrededor comentan culposas que ya no pueden leer una novela, o que, peor aún, ni siquiera les interesan los problemas del mundo. ¿Es que embrutecemos con la maternidad?

Daniel Stern, profesor e investigador de la psicología de padres y niños, desarrolla el concepto "constelación maternal", una organización psíquica especial que viene tras el nacimiento de un bebé, constelación que "determinará las acciones, sensibilidades, fantasías, temores y deseos de la madre". Este estado temporal "es el principal organizador de la vida psíquica de la madre", en donde, además de garantizar la supervivencia de su bebé (su principal preocupación es que su hijo esté bien), le permite también ir formando su nueva identidad: de hija a madre. Por lo tanto, es un estado tan importante que merece la pena vivirlo sin culpas, puesto que el tiempo devolverá el interés por el mundo más allá de nuestros hijos.