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Roberto Lerner,Espacio de crianza

La Videna. Con su media docena de perros, verdaderos dueños de las instalaciones, que descansan sobre las colchonetas de salto alto o en la arena de salto largo. A veces acompañan, o persiguen, a los atletas. Los caseritos les llevan galletas.Hace pocos días se realizó el Campeonato Metropolitano de Masters, organizado por la Asociación de Masters de Lima, con el auspicio de la Federación Deportiva Peruana de Atletismo. En el torneo participaron alrededor de 300 atletas, entre los 35 y ochentaytantos años.

En la carrera de 100 metros planos, categoría de 45 a 50 años, el que ganó lo hizo por puesta de barriga. Los "chibolos" de los masters son, muchos, no todos, exatletas que creen que pueden competir sin entrenar. Los que pasan los 60 entrenan con mucha seriedad, una seriedad ejemplar. Se nota en de-sempeños más centrados en el ahora esforzado que en la nostalgia y los laureles marchitos.

A pesar de que el diseño de las canchas y pistas es poco propicio para pruebas de velocidad, salto largo y salto triple –el viento sopla en contra y cruzado–, gente que cree en el deporte, en el ejercicio y en la competencia sana, dieron lo mejor de sí en varias disciplinas.

Claro, no hubo prensa. Tampoco niños. De esa manera, los buenos ejemplos se mueren sin que nadie les dé bola, sin que nadie los transmita, sin que nadie los reciba. Como sí se transmiten y reciben, con los niños como espectadores, el escándalo, la balacera, la transgresión y la trampa. Después no nos quejemos.