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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

El programa de gestores, impulsado por un presidente del Congreso que, en más de una oportunidad, se ha mostrado avasallador, fue el detonante que produjo la reacción de, al menos, 56 de los 130 congresistas. Estaban dispuestos a buscar la censura de Daniel Abugattás. Las críticas estaban perfectamente argumentadas. El Parlamento no tiene atribuciones de gestión, que pertenecen, única y exclusivamente, al Ejecutivo, ni tampoco iniciativa de gasto. El denominado programa de gestores, que ha sido suspendido por la presión política y mediática, implicaba gasto de personal interno (32 gestores) de poco más de dos millones de soles y de personal externo (43 gestores) de otros dos millones y medio más (gastos solo hasta julio de 2012), más pasajes, viáticos, asignaciones por comisiones nacionales, servicios diversos, llegaban a una suma cercana a los 10 millones de soles que, evidentemente, iban a salir de los bolsillos de todos los peruanos.

Aunque Abugattás lo niegue en todos los tonos, este proyecto que, insiste, sacará adelante aunque sea por cuenta propia, tiene todo el tufilllo de ser una plataforma para el clientelaje político al contratar, como 'gestores', a muchos de sus incondicionales (excongresistas de Gana Perú) que no alcanzaron el favor del voto popular, pero que se resisten a no seguir viviendo del Estado.

El hoy presidente del Congreso, conocido por su 'verbo florido', dice que su "único error" ha sido su "desesperación y vehemencia por llegar a las zonas más pobres".

Si es así, lo que está obligado a hacer es llamar la atención de manera severa al Ejecutivo por no cumplir con sus compromisos. Y él, abocarse a su tarea de legislar correctamente y fiscalizar para evitar actos de corrupción que, probablemente, impiden que la ayuda y la oportunidad lleguen a los más necesitados.