Foto: Rafael Cornejo.
Foto: Rafael Cornejo.

Gustavo Rondón,CongresistaAutor: Gonzalo Pajares.gpajares@peru21.com

Tiene cuatro hijos, es hincha del White Star de Arequipa y médico geriatra, fue candidato a la alcaldía de Arequipa por el fujimorismo y, hoy, Gustavo Rondón está en el Congreso por Solidaridad Nacional. Saltó a la fama por decirle a Cecilia Tait "te amo". Conózcalo un poco más.

Tiene fama de inquieto, bromista. ¿Siempre lo fue?Siempre. Según mi madre y mis hermanos, he sido "intenso", "apasionado": para jugar, para bailar, para estudiar. Eso sí, siempre con respeto. En el colegio usé el cabello largo y, por eso, tuve algunos problemas. Me gustaba la música disco: Donna Summer, Travolta, los Bee Gees… me defiendo bailando.

¿Cómo le fue con las mujeres?No me ha ido mal (ríe). Conquistaba a las mujeres con la sinceridad de mis expresiones. Si algo me gusta es la espontaneidad. Si algo nos llama la atención, no debemos restringir nuestra espontaneidad, que es el más alto grado de la sinceridad.

Tiene fama de picaflor…Bueno, ese "Cecilia, te amo", dirigido a Cecilia Tait, fue espontáneo (ríe). A las chicas del vóley, los peruanos les tenemos un cariño especial.

Pero usted se lo dijo por guapa, no por voleibolista…Por ambas cosas, pero no me extralimité. Cuando algo me agrada lo digo, no me restrinjo.

¿Qué dijo su esposa?Ella ya me conoce, sabe que lo hago con respeto. Le cuento una anécdota. A pocos días de lo sucedido con Cecilia tuve que ir a Arequipa y todos los que se me cruzaban me decían: "Gustavo, te amo" (risas).

Es médico, una profesión respetable. ¿Qué hace en política?Es un riesgo muy grande. La medicina es una carrera de servicio social. A la política llegué de casualidad pues asumí la Dirección Regional de Salud en Arequipa. Allí quería hacer muchas cosas, pero siempre faltaba la "decisión política", algo que escapaba de mis posibilidades. Allí se metió en mí el 'virus' –otros le llaman 'bichito'– de la política.

¿Fujimori gobernó bien?La primera parte fue buena; la segunda, por el exceso de poder acumulado, no.

Fue candidato del fujimorismo a la alcaldía de Arequipa en la segunda etapa, cuando ya sabíamos lo nocivo que era…No, lo fui cuando estuvo a punto de descubrirse todo…

En el 98, cuando usted fue candidato, ya sabíamos cómo era el fujimorismo…Cargué un buen tiempo este karma, pero, repito, acepté en el momento límite, cuando no se conocía todo lo que vino después. Pero ya estaba en el tobogán y no había posibilidad de frenar.

¿Se arrepiente de esa candidatura?No, porque siempre he hecho las cosas con buenos sentimientos. He ido buscando mi nicho, un lugar donde sentirme cómodo.

Ha ido de un partido a otro, de movimientos regionales al fujimorismo, hasta llegar a Solidaridad Nacional. ¿Eso no es poco consecuente?A mí siempre me invitaron. Yo discrepo de las etiquetas, de 'derecha' o 'izquierda'. Mi preocupación ha sido lo social, la equidad, la salud y la educación. Por eso aceptaba las invitaciones que me hacían.

Quiso ser alcalde y presidente regional, no ganó; hasta que le tocó ser congresista…Siempre quedaba segundo. Si postulaba solito, también quedaría segundo (ríe). Era, un poco, la versión arequipeña de Lourdes Flores. Alguien me dijo: "Usted es un perdedor, nunca gana". Por allí, otro agregó: "Por algo bueno será". Hoy estoy en el Congreso. Claro, a pesar de mis bríos, aquí me he dado cuenta de que las leyes no son tan fáciles de hacer: hay que convencer a la bancada, que llegue a la Mesa, que pase a la Comisión. Encima, el Pleno se dedica más a los escándalos que a la aprobación de leyes. Cuando llego a Arequipa me preguntan cuántas leyes he hecho, les digo que once, pero que aún no me aprueban ninguna (risas). Parece que están por aprobarse dos.

¿Es necesario el Congreso?Sí, pero debemos lograr, y también el Ejecutivo, mayores estándares de eficiencia. Repito, nos distraemos demasiado en lo coyuntural, en los escándalos. Yo haría dos plenos: uno de catarsis, para que nos descarguemos y reclamemos, y otro de trabajo (risas). Hay que ser productivos.

¿Cree que Luis Castañeda es un hombre honesto?Sí. No lo conozco mucho, pero conversando con él, mirándolo a los ojos, lo siento honesto. Es un hombre bien intencionado y eficiente: fue un excelente alcalde. ¿Dirige la revocatoria contra Villarán? Quizás gente afín a él. Sucede que la gente compara: Castañeda ha dejado un estándar muy alto, al que Susana no llega. Además, Villarán se equivocó al criticarlo apenas entró a la alcaldía. Lo correcto hubiese sido proponer y no buscar el enfrentamiento. Si lo primero que digo no son propuestas, sino críticas, esto transmite incapacidad, miedo.

AUTOFICHA

- Nací en Sabandía, Arequipa, un lugar paradisiaco. Mi familia paterna es arequipeña desde siempre. Mi segundo apellido, Furinaga, es de origen japonés.

- Soy médico geriatra. Estudié en la UNSA y en San Marcos. De vez en cuando me da la nevada, pero me siento tolerante.

- Dios me ha dado un regalo muy importante: el salto a Lima, al Congreso. Mi mirada se ha ampliado: ya no solo veo y pienso en Arequipa, sino también en el Perú.