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Patricia Teullet,Al.Mercadopteullet@peru21.com

Y todo sin ninguna confianza en el resultado final, porque aunque se gaste (y mucho) los resultados de los escolares peruanos son de los peores. Los textos escolares son uno de esos casos en los que el mercado no funciona: los que deciden la compra (profesores) no son los mismos que asumen el pago (padres de familia). En la industria editorial que lucha con la competencia electrónica y la piratería, los textos escolares parecen una tabla de salvación; pero los esfuerzos de mercadeo han derivado en prácticas cuestionables. ¿Qué hacer? Lo primero, priorizar la calidad de la educación. Que los docentes mejor calificados decidan la compra y que logren el poder para negociar los precios. ¿Qué es lo que no se debe hacer? Mire bien a nuestro Congreso de la República y decida usted si quiere que esos señores sean los que digan cómo escoger los libros con los que se va a educar su hijo.