HÉROE Y VILLANO. Emerson fue clave para ganar la Copa. Fuera de la cancha es de temer. (AP)
HÉROE Y VILLANO. Emerson fue clave para ganar la Copa. Fuera de la cancha es de temer. (AP)

Si hay un tipo de 33 años que lava dinero y soborna a autoridades, ¿dónde debería estar? Si dice "en la cárcel", se equivoca. Este hombre está en la gloria, es campeón de la Libertadores. Se llama Emerson y fue la llave a la felicidad del Corinthians en la final con Boca Juniors.

Pero su historia negra empezó antes. Su madre falsificó una partida de nacimiento para bajarle la edad de 18 a 15 años y, así, pudo jugar en el Sao Paulo. Luego disputó seis partidos con la sub 20 de Brasil en 1999. Y eso que tenía 21 años.

A ello le siguieron cinco años de éxito en la liga japonesa antes de arribar al Al Sadd. Allí destacó y se ganó un puesto en la selección apenas se nacionalizó. La experiencia fue corta. La FIFA descubrió que había jugado por Brasil y le prohibió hacerlo por Qatar.

Ya en el 2006, Emerson fue detenido en Brasil antes de viajar a Qatar. Fue condenado a prisión por usar los documentos a sabiendas de que eran falsos. Una fianza de 105 mil reales y sobornos a autoridades lo libraron de la cárcel.

Por si fuera poco, en una semana será juzgado por importación ilegal de autos provenientes de Estados Unidos y lavado de dinero. Mientras, hace maniobras en la cancha. El miércoles metió dos goles, 'calentó' a todo Boca, mordió a Caruzzo en la mano y festejó. Todo un héroe, pero con corazón de villano.

TENGA EN CUENTA

- Emerson ganó el 'Brasileirao' con Flamengo (2009), Fluminense (10) y Corinthians (11). Fue ídolo del Urawa Red Diamonds de Japón (2001-05).