Grabados corren el riesgo de desaparecer por las invasiones. (Andina)
Grabados corren el riesgo de desaparecer por las invasiones. (Andina)

Los grupos de invasores siguen afectando el patrimonio peruano. Esta vez, decenas de pobladores ocuparon un sector arqueológico ubicado en la quebrada de Santo Domingo, el cual concentra gran cantidad de geoglifos y restos arquitectónicos de la época de la Cultura Chimú.

La denuncia fue hecha por la Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR), cuyo presidente Gori Echevarría, señaló que estos invasores han instalado pequeñas cabañas de esteras, incluso muy cerca de un muro del Ministerio de Cultura, en el que se informa sobre la protección del lugar.

Echeverría dijo que el fotógrafo especializado en arte rupestre José Orrillo Puga ha captado imágenes donde se aprecia el daño causado a la zona arqueológica. Señaló que en las fotografías también se observa a personas que obtienen agua de un canal del Proyecto Especial Chavimochic, así como a un tractor que opera en el terreno.

"Este sitio es una enorme evidencia arqueológica y una de las más importantes del norte peruano y, si no se hace algo para detener a los invasores, este extraordinario yacimiento va a desaparecer irremediablemente", advirtió.

INVESTIGACIÓNAl ser consultada sobre el tema, la directora regional de Cultura, Teresita Bravo, dijo que desconocía el tema, pero agregó que sería investigado por el jefe del área de Patrimonio, César Gálvez.

DATO

- Algunos de los geoglifos ubicados en Santo Domingo no pueden ser vistos a simple vista por su gran tamaño. Uno de los más extraños es un espiral de 15 metros de longitud.