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Guido Lombardi,Opina.21glombardi@peru21.com

Lima, por su parte, aparece como la segunda ciudad con mayor percepción de inseguridad, solo por debajo de Ciudad de México.

El estudio ratifica las cifras presentadas hace algunas semanas por Ciudad Nuestra en el sentido de que la inseguridad y la delincuencia se han convertido en los principales problemas para los peruanos.

En conjunto, ambos males pasaron de 11% en el año 2006 a 31% en el año 2012, superando a los problemas económicos.

La encuesta indica que casi un tercio de los peruanos ha sufrido algún acto delictivo, siendo las víctimas –en su gran mayoría– jóvenes, estudiantes y residentes en localidades de gran tamaño.

Esa situación tiene como correlato un escaso apoyo al sistema de justicia en nuestro país y una alta aprobación a que las personas tomen la justicia en sus manos cuando el Estado no castiga a los criminales y, por si fuera poco, más del 40% de los peruanos opina que las autoridades pueden actuar al margen de la ley para capturar a los delincuentes.

De esta manera, el Perú resulta ser uno de los países con menor respaldo al Estado de derecho en la región latinoamericana.

También es alarmante la actitud discriminatoria que manifestamos contra los más pobres cuando son indígenas, atribuyendo esa condición a sus raíces culturales más que a una situación de injusticia.

Por último, presentamos los niveles más bajos de confianza interpersonal, superando únicamente a Haití en este tema.

Si la decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya nos resulta favorable en la demanda marítima contra Chile, algo mejorará nuestra autoestima, pero todavía es largo el camino que nos queda para construir una nación.