REALIDAD. No solo fueron indultados los enfermos terminales. (David Vexelman)
REALIDAD. No solo fueron indultados los enfermos terminales. (David Vexelman)

La flexibilidad con la que el Gobierno de Transición de Valentín Paniagua otorgó los indultos humanitarios fue puesta nuevamente en evidencia. Durante los ocho meses que duró esa gestión, se concedieron 17 gracias presidenciales a reclusos que sufrían enfermedades catalogadas como "no graves", según un informe elaborado por el despacho del segundo vicepresidente del Congreso, Juan Carlos Eguren (APGC).

Dicha cifra se encuentra muy por encima de las alcanzadas en este campo específico por los presidentes Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala.

De acuerdo con el estudio, se consideraron enfermedades "no graves" a la úlcera de piel por insuficiencia vascular, hernia, hipertensión arterial, insuficiencia circulatoria, bronquitis crónica, hipertrofia prostática y retinopatía diabética, entre otros.

TODOS LOS CASOSEn total, Paniagua indultó a 34 reclusos, de los cuales 14 estaban graves y 3 en situación terminal.

Mientras tanto, Toledo firmó la respectivas resoluciones a favor de 111 internos: 2 cuya situación no era delicada, 51 con males avanzados y 58 moribundos.

En el caso de García, fueron 94 presos: 87 graves y 7 con enfermedades en su etapa final. Finalmente, Humala otorgó la gracia humanitaria a 9 sentenciados: 4 en situación delicada y 5 al borde de la muerte.

Llama también la atención que se califique como "grave" a la gastritis crónica, la lumbalgía, el síndrome depresivo y la insuficiencia respiratoria crónica.

El informe elabora un "ranking" de los ministros de Justicia con mayores indultos humanitarios desde el año 2000 hasta octubre pasado. La lista la encabeza Rosario Fernández (70), seguida por Diego García Sayán (34) (ver gráfico).