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Carmen González,Opina.21c.gonzalez@ceprovi.org

Cuando las emociones se exacerban, solo hay dos salidas: o nos damos cuenta de la emoción que nos invade, la pensamos y –entonces– la controlamos; o se abre la compuerta más primaria, sale el cocodrilo del cerebro reptiliano y la 'actuamos' a través del cuerpo. Esto último es muy común en los políticos, cuando no les gusta una pregunta.

Claudia Cisneros entrevistó a la nutricionista Milagros Agurto –quien está en contra de la ley que pondría impuestos a la 'comida chatarra'–. La especialista cree que una norma no soluciona el problema de la obesidad en los niños. Cisneros le preguntó sobre su vinculación con la Sociedad Nacional de Industrias –que agrupa también a fabricantes de 'comida chatarra'– y su participación en un reciente evento de esta institución. La pregunta pretendía conocer la neutralidad de la nutricionista.

Agurto se enfureció tanto que tildó a la periodista de tener un "estilo maloso", a lo que Cisneros insistió en que respondiera "sí" o "no". Los televidentes –al final– nos quedamos con la duda, aunque con la certeza de que lo que más falta en nuestra patria es una buena dieta alimenticia contra la impulsividad.