LAS 'EX’. La actriz Ruddy Rodríguez y la modelo Shannon de Lima rompieron los corazones de candidatos. (Difusión)
LAS 'EX’. La actriz Ruddy Rodríguez y la modelo Shannon de Lima rompieron los corazones de candidatos. (Difusión)

CARACAS (AFP).– Son como el agua y el aceite en política, pero tienen algo en común: ambos son solteros. El presidente Hugo Chávez y el opositor Henrique Capriles Radonski luchan por ganar las elecciones presidenciales del 7 de octubre en Venezuela, pero por primera vez no hay una aspirante a primera dama ya que nadie ha podido conquistar sus corazones.

El mandatario, de 58 años, se ha divorciado en dos oportunidades y tiene cuatro hijos (un varón y tres mujeres), así como tres nietos.

Desde que se separó de su segunda esposa, Marisabel Rodríguez, no se le conoce compañera sentimental, aunque se le han atribuido romances con reinas de belleza venezolanas, como Ruddy Rodríguez e Ivian Sarcos, e incluso con la supermodelo británica Naomi Campbell.

"Qué sabroso era tener una casa, la mujer, los hijos (…) Ahora uno dejó todo eso", dijo un melancólico Chávez hace días.

EL GALÁN OPOSITORDesde febrero, cuando Capriles Radonski –de 40 años– se convirtió en el abanderado de la oposición, los medios no paran de especular sobre sus posibles flechazos, y sus seguidoras lo reciben con propuestas de matrimonio estampadas en pancartas o lo acorralan frente a su habitación de hotel para desearle "que Dios le mande una mujer bien buena".

Empero, la soltería de Capriles, quien no se ha casado nunca y no tiene hijos, ha despertado ataques de sectores radicales del oficialismo que lo acusan de ser homosexual en este país conservador.

En 2008, el candidato opositor vivió un romance con la modelo Shannon de Lima –actual pareja del cantante Marc Anthony–, y antes mantuvo un muy publicitado noviazgo de seis años con la animadora venezolana Erika de la Vega.

TENGA EN CUENTA

- Hugo Chávez ha declarado que su "esposa" se llama "Venezuela revolucionaria", y solo se le ve acompañado, en actos protocolares y en viajes, por algunas de sus tres hijas, convertidas de facto –y por momentos– en primeras damas de Venezuela.

- Henrique Capriles ha señalado que el pueblo lo tiene tan ocupado que no hay tiempo para el matrimonio, y que sólo lo consideraría "si viene una primera dama que quiera y ame al pueblo como yo".