El hacinamiento no tiene solución en nosocomios del norte, refiere la Defensoría del Pueblo. (Juan Mendoza)
El hacinamiento no tiene solución en nosocomios del norte, refiere la Defensoría del Pueblo. (Juan Mendoza)

Al parecer, el paciente más grave de todos los que acuden a los hospitales de Essalud en el norte del país es el propio Essalud. Es que en el hospital de Chiclayo los pacientes esperan hasta en el suelo. Sin embargo, el colapso también alcanza a los nosocomios de Trujillo y Piura.

En el servicio de emergencia del hospital Lazarte, en Trujillo, también existe un déficit de camas, lo que ocasiona que los afiliados tengan que permanecer hospitalizados en camillas o sillas de ruedas que abarrotan los pasadizos de esta área.

El director del nosocomio, Luis Edwars, expresó que en la citada unidad se atienden a diario 67 hospitalizaciones, a pesar de que solo tienen capacidad para 32 personas. Informó, además, que la Unidad de Cuidados Intensivos solo tiene ocho camas y que cuatro de ellas están permanentemente ocupadas con internos que tienen más de dos años en estado vegetal.

En Piura, el principal nosocomio también está 'enfermo'. En el hospital regional Cayetano Heredia solo hay la mitad de camas que se requieren para atender a los asegurados. El gerente de Essalud en Piura, Roxy Polo, informó que, muchas veces, los pacientes son atendidos en los pasillos de la sala de emergencia porque se atiende a algunas personas que no están aseguradas.

La Defensoría del Pueblo, en tanto, hizo ayer una inspección en el hospital Almanzor Aguinaga de Chiclayo y comprobó que no se habían subsanado los problemas detectados hace un mes. La entidad refirió que el hacinamiento en los nosocomios es un problema nacional que no se puede solucionar, y sugirió que los pacientes sean trasladados a otros hospitales.

TENGA EN CUENTA

- En Trujillo, la Fiscalía Penal Corporativa informó que la mayoría de las denuncias que llegan a su despacho son por atenciones tardías a embarazadas que denuncian que sus bebés nacieron muertos o que perdieron la vida horas después de que fueron alumbrados.