Se retiró de la natación a los 22 años. (Internet)
Se retiró de la natación a los 22 años. (Internet)

Fue el primer atleta en ganar siete medallas de oro en unos Juegos Olímpicos. El estadounidense Mark Spitz nació en Modesto, California, el 10 de febrero de 1950. A los dos años aprendió a nadar en la playa de Waikiki (Hawái), donde sus padres fueron destacados por trabajo. Su primera gran prueba fueron los Juegos Panamericanos celebrados en Canadá, en 1967, donde ganó cinco medallas, lo que le dio cierto favoritismo para los Juegos de México que serían al año siguiente. Sin embargo, Spitz pecó de soberbio al prometer seis medallas de oro y pagó caro su osadía, pues sólo ganó dos en las pruebas de relevos (4×100 y 4×200 libres), además de una plata (100 mariposa) y un bronce (100 libres).

Mark aprendió la lección y los cuatro años siguientes decidió entrenar duro en pos de su revancha que llegó en Múnich, donde prometió nuevamente seis preseas doradas, pero se equivocó porque cosechó siete al ganar las pruebas de 100 metros libres, 100 metros mariposa, 200 metros libre, 200 metros mariposa, 4×100 metros libres, 4×200 metros libres y 4×100 metros estilos.

Sin darse cuenta, registró un nuevo récord histórico al superar al esgrimista italiano Nedo Nadi, que tenía el honor de ser el único con seis oros en unos mismos Juegos. La cosecha medallera se le pudo arruinar a Spitz, pues en el momento que le colocaban su tercera medalla de oro, mostró intencionalmente sus zapatillas Adidas, que las tenía en las manos detrás de la espalda, con un fin publicitario. El Comité Olímpico Internacional estuvo a punto de descalificarlo, pero no lo hizo por el escándalo que hubiera generado.

Tras los Juegos de Munich, con solo 22 años y tras haber ganado cinco millones de dólares, se retiró de la natación. "Ya no tenía más ambiciones, nada más por demostrar en el deporte. Quería una vida más tranquila", confesó. Como anécdota, en los Juegos de Munich, Spitz colocó en la puerta de su habitación en la villa olímpica un cartel que decía:'Mark Spitz, 7 medallas de oro, no molestar'. "Fue algo infantil, pero en realidad lo puse para motivarme", recordó.

Años después, ya con 41 años, intentó clasificarse a los Juegos de Barcelona 1992, pero no logró su objetivo.