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Dr. Rodrigo Rondón,Opina.21familia@peru21.com

Se trata de una enfermedad parasitaria que puede adquirir el gato y, en ese caso, transmitírsela a una persona por vía fecal-oral, es decir si se pone en contacto con las heces de su mascota y, sin lavarse las manos, luego toca su boca.

Otra fuente importante de contagio es comer carne cruda sea de res, cerdo o ave. El riesgo aquí es que estos animales hayan estado en contacto con un gato afectado.

Esto no quiere decir que todos los gatos contagiarán la enfermedad a sus dueños, pero es muy importante tenerlos al día con sus vacunas antiparasitarias. Lávese bien las manos con jabón después de jugar con su mascota o de limpiar su caja de arena (donde hace sus necesidades). No la bese en la boca. En los gatos, el síntoma principal de este mal es la diarrea.

El gran peligro de la enfermedad es que si la adquiere una embarazada tendrá problemas en su gestación y podría sufrir un aborto. Una embarazada debe ser muy cuidadosa con la higiene y nunca deberá limpiar las necesidades de su gato.