notitle
notitle

Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

Adele Faber, en su libro "Cómo hablarles a los niños para que ellos te escuchen", propone una manera de hablar con los niños que posibilita la comunicación en vez de entorpecerla.

Es común ver a padres que se quejan de que sus hijos no les hacen caso, que cada vez se rebelan más haciendo lo contrario a lo que ellos dicen, y que la casa se está convirtiendo en un campo de batalla. Esta autora plantea que quizás nos estamos comunicando con frases violentas y bloqueadoras de comunicación, que carecen de claridad y empatía emocional.

Por ejemplo, cuando el niño grite: "au! Me duele!" cambiemos el común: "ay por favor, no duele tanto" por un "entiendo que te duela, pero no hay necesidad de gritar"; o cuando se le cae accidentalmente un vaso de agua, cambiar el "no puede ser, otra vez?" por: "oh no! Se te cayó el agua, te doy un trapito y la secas?". Estas verbalizaciones respetuosas son bien recibidas por los niños, las escuchan y aprenden el mensaje.