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Fernando Cillóniz, Al.Mercadofcilloniz@peru21.com

Explosiones de rocas, temperaturas sofocantes, derrumbes inesperados, agua por doquier y cinco años de intenso trabajo… Todo eso y mucho más ocurrió durante la construcción del túnel de Olmos. El hecho es que –por fin– la perforación del túnel concluyó esta semana, aunque quedan por delante algunos meses para retirar la enorme máquina perforadora y dejar listo el túnel para que el agua del río Huancabamba discurra hacia la costa del Pacífico. Por otro lado, pronto se iniciarán los trabajos de la irrigación de Olmos, cuyas tierras están siendo subastadas. Sin duda, Lambayeque está de buenas. Aparte de túnel y la subasta de tierras, el Aurich ganó el campeonato nacional de fútbol. Así sucede cuando se alinean los astros. ¡Bien por Lambayeque, y que viva el arroz con pato a la norteña!