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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

Que debes llenar un formulario de la Sunarp, por Internet, para tener una alerta que te avise si algún facineroso está tratando de "cargarse tu casa" y venderla a un tercero. Si eres un viejito o una viejita que no entiende de computadoras, como ya ha pasado, "a llorar a la playa".

Asimismo, por esas casualidades de la vida me "enteré", convirtiéndome en noticia, que era "militante activo" de un partido en el que jamás me inscribí. ¿Quién lo hizo? Gran misterio. Por qué y con qué fines. Vaya usted a saber, pero definitivamente no fueron ni buenas ni caritativas intenciones. Que alguien me suplantó llenando una ficha en el "institucional PPC", quizá, a través del ciberespacio, que ahora sé que es posible, resultó una ingrata sorpresa para mí.

Saludo, por cierto, que el presidente de ese partido me haya ofrecido disculpas y haya afirmado que las investigaciones llegarán hasta las ultimas consecuencias, previa eliminación inmediata de mi "inexistente militancia" consignada en la pagina del Infogob, porque, comprenderán, no puedo renunciar a lo que nunca pertenecí. Este episodio me ha hecho pensar en la precariedad institucional en la que vivimos los ciudadanos de "esta tierra bendita".

Felizmente a un "bloguerito", de aquellos que abundan, se le ocurrió comentarlo el domingo en la noche, cuando estaba al aire en Sin medias tintas, y me convirtió nada menos que en "trending topic". ¡Qué honor! Claro, su intención no fue de las mejores, ni mucho menos, pero me sirvió de mucho. Su "implacable acusación" tenía por objeto descalificar mi trabajo como periodista, pero, penita, penita, terminó alertándome sobre un acto fraudulento a todas luces. Así es la vida. Mil gracias, Mr. Blogger… Y por si acaso… lamento defraudarte, mi estimado "bloguerito". No soy de la CIA, como dices.