Alonso Segura
Alonso Segura

Por: Alonso Segura, Al.Mercadoasegura@peru21.com

Hablamos de proyectos hidroeléctricos y hasta de ampliación de penales que tienen que abandonarse por protestas, en muchos casos, impulsadas por intereses radicales. Esto ocurre en costa, sierra y selva. El gobierno actúa de buena fe, y es válida una estrategia de diálogo, pero sin que ello implique ceder a presiones. Para gobernar un país que, dicho sea de paso, es una república, las decisiones deben tomarse en interés de todos los peruanos, no de unos cuantos. Por ello, el gobierno tiene que entender, y rápido, que aquellos que rompen la ley y defienden intereses desestabilizadores, no son interlocutores válidos, así hayan sido parte de su base de apoyo original. Por ello, hay que lograr un equilibrio delicado entre diálogo y orden. Si se da un entorno dominado por la percepción de pérdida del principio de autoridad, no habrá inversión, por consiguiente tampoco crecimiento, y menos aún inclusión social.