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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que entre la mejor presentación por parte del gobierno y el haber logrado que cierren filas todos los medios oficialistas, el proceso de reforma del magisterio que hace 5 años se había iniciado –luego de décadas de decadencia por las imposiciones del sindicato– será efectivamente enterrado.

Incluso, están tratando de hacer pasar gato por liebre llamando 'reforma' al proyecto que nos retorna al pasado reemplazando los incentivos a los más capacitados por la absurda práctica de los aumentos generalizados. Sistema salarial injusto que junto a la estabilidad laboral han dejado al magisterio desmotivado, ya que se le paga por igual al ocioso que al esforzado, no existiendo recompensa alguna para el que logra resultados.

Por eso la educación pública peruana está al fondo del tacho, salimos en el puesto 62 de 65 países examinados. Sutep ha ganado y el magisterio quedará estancado. Será hasta el siguiente gobierno para ver si intentan reformarlo.

Por otro lado, para no desperdiciar por completo a otra generación de peruanos – que salen después de 12 años de colegio sin comprender lo que están leyendo– se debería apoyar con mayor convicción a Fe y Alegría, que es lo único rescatable que hay en la educación del Estado.

Asimismo, fomentar una mayor inversión –eliminando trabas y obstáculos– para tratar de reducir costos y poder ampliar significativamente el actual acceso a la educación privada.

Al final de cuentas, con la reforma educativa eliminada no les queda otra alternativa a la porción aspiracional de la población.