PELIGRO. De acuerdo a reporte oficial, buena parte de la costa del Pacífico de Japón quedaría inundada. (AP)
PELIGRO. De acuerdo a reporte oficial, buena parte de la costa del Pacífico de Japón quedaría inundada. (AP)

TOKIO (AP).– Un nuevo tsunami en Japón podría traer una ola gigantesca de más de 34 metros, la cual inundaría gran parte de las costas japonesas en el Océano Pacífico. Así concluyó un estudio encargado por el gobierno japonés.

Una segunda investigación pronostica que las consecuencias de un terremoto de 9 grados, y un posterior tsunami, podría causar a Tokio más daños de lo que capital japonesa está preparada para soportar.

Estos cálculos, realizados en base a la magnitud del sismo del pasado 11 de marzo de 2011, duplican las estimaciones de 2003. En ese año se calculó que la máxima altura que una ola podría alcanzar sería los 20 metros.

Ante esto, el ministro de Prevención de Desastres, Masaharu Nakagawa, reconoció que será imposible enfrentar un tsunami de gran magnitud con muros de contención.

"Tendremos que trabajar (en cambios concernientes) a la planificación de la ciudad, la educación en prevención de desastre y evacuación de las policías", explicó el funcionario durante una rueda de prensa en Tokio.

PENOSO ANTECEDENTELos nuevos cálculos, incluidos en un informe difundido el sábado y publicados en un portal del Gobierno en Internet, se basan en nuevas investigaciones tras el maremoto y tsunami de hace un año que mataron a unas 19,000 personas.

La catástrofe del año pasado y la crisis en la planta nuclear Dai-ichi, en Fukushima, condujeron a intensas revisiones de los preparativos japoneses frente a posibles desastres y críticas por el aparente fracaso en tener en cuenta los riesgos potenciales.

El Gobierno estima que hay un 70% de posibilidades de que un sismo de 7.3 grados de magnitud ocurra en el norte de la bahía de Tokio en las tres próximas décadas. Además calculan que habría unas 11,000 víctimas y 850,000 edificios destruidos.

DATOS

- El sismo de marzo del 2011, de magnitud 9, provocó una ola de 14 metros que devastó la mayor parte de la costa noreste de Japón.

- La ola gigante cortó la energía en la planta de Fukushima y provocó el mayor desastre nuclear desde Chernobil.