El argentino se emocionó al recibir el galardón. (AP)
El argentino se emocionó al recibir el galardón. (AP)

Jorge y Celia aplaudieron a rabiar su obra. Su creación. Su hijo que hoy es hijo del mundo del fútbol. Antonella aplaudió con el corazón a su amor, al amor de quienes amamos el fútbol. Los seres que más quiere en el mundo Lionel Messi lo acompañaron en su transformación a leyenda. A oro puro. A algo mágico.

Porque Messi, el joven de 24 años, ya se puso al nivel de Michael Platini, al ganar su tercer Balón de Oro consecutivo, y de Johan Cruyff y Marco Van Basten (que ganaron tres 'balones', pero en años distintos). Ese mismo Messi que, ayer, en Zúrich y en el mundo FIFA, vistió smoking color granate como para distinguirse de los demás, tan igual como lo hace en una cancha. Ese mismo Messi que solo debió ponerse de pie cuando escuchó su nombre en boca de Ronaldo, un exídolo del Barza y ganador –dos veces– de ese premio que ayer le tocó entregar y que Messi no tardó en dedicar. "Es un placer muy grande para mí. Quiero agradecer y compartir este premio con la gente que me votó, a mis compañeros del Barça y de la selección argentina. Sin ellos no lo habría conseguido y, sobre todo, sin mi amigo Xavi. Es la cuarta vez que estamos juntos en esta gala. Vos también lo merecés y, para mí, es un orgullo estar contigo en la gala", señaló la 'Pulga' resaltando el valor de su compañero en el club, que fue tercero en la votación con 9.23%. Segundo culminó Cristiano Ronaldo (21.60%).

Para Messi, el 2011 fue único. Ganó Liga, Champions, Mundial de Clubes y las Supercopas de Europa y de España, anotando 55 goles en 57 partidos con los 'culés', además de tres tantos con Argentina. "Hoy, mi país se siente orgulloso de mí como nunca antes me lo habían hecho sentir y demostrado", expresó Messi, quien apunta a ganar el Mundial de Brasil 2014. Y un brasileño entregándole el premio ayer podría ser un vaticinio. Si lo hace, Jorge, Celia, Antonella y todo el planeta-fútbol volveremos a aplaudirlo.