TODOS PARA UNO. Yotún, Mariño, Rengifo y Ross celebran con Sheput el 2-0. Todos juegan. (David Vexelman)
TODOS PARA UNO. Yotún, Mariño, Rengifo y Ross celebran con Sheput el 2-0. Todos juegan. (David Vexelman)

Carlos Bernuycbernuy@peru21.com

Sporting Cristal no quiere ser el Manchester City del presente. Cristal prefiere viajar en el tiempo y parecerse a su versión de los noventa: la goleadora, la vencedora, la tricampeona. Esa que se floreaba en el Nacional con actuaciones como la de ayer ante el Real Garcilaso.

No están Palacios, Maestri, Julinho y demás talentos pasados. Pero el técnico Roberto Mosquera le ha devuelto identidad a Cristal y esto no es floro. Juega con Rengifo de cuña, dos media punta como Ross y Ávila que simplifican todo y un volante que comanda desde la inteligencia como Sheput. Además, en el medio tiene al incansable Jorge Cazulo.

Por todo eso, no extrañó que ayer, antes del minuto y medio, Junior Ross definiera ante centro de Valverde.

Lo intentó Garcilaso, pero Andy Pando se la perdió a los 17' y 26'. Cristal respondió con un tiro al poste de Rengifo (13') y un zurdazo de Ross (45') que rozó el palo. El 2-0 se asomó al tablero, pero el trabajo de demolición recién se concretaría en la etapa final. Allí, el ingreso de Mariño por Ávila hizo que Sheput se soltara y dibujara sus mejores trazos. Primero transformó un penal de Herrera a Yotún, a los 54', y luego habilitó magistralmente al 'Burrito' para que este definiera con clase el tercero.

Este Cristal viaja al pasado y vuelve recargado. Mosquera lo ha reconciliado con la historia. Por eso hay olas en el Nacional. Por eso es líder y candidato.