Nos subimos a la camioneta de alta ruta 4x4 que se ubicó en el puesto 49 del exigente raid. (Rafael Cornejo)
Nos subimos a la camioneta de alta ruta 4x4 que se ubicó en el puesto 49 del exigente raid. (Rafael Cornejo)

Juan Novoa Shuñajnovoa@peru21.com

Trepados en una camioneta Mitsubishi L 200, la que completó los casi 9,000 kilómetros desde Mar del Plata hasta Lima, comenzamos un breve recorrido por las dunas de Asia. Conversábamos con Jesús López, de Alta Ruta 4×4, sobre las experiencias vividas en el Rally Dakar cuando, de pronto, nos sentimos caer de cara en un profundo abismo. Sin embargo, la L 200 llegó al fondo y recuperó la ruta como si nada.

"Este es solo un paseo de unos minutos. Imagínate aguantar este tipo de caminos durante 15 días", nos decía López mientras la camioneta sorteaba el desierto moviéndonos en todos los sentidos.

El equipo Alta Ruta 4×4, integrado por Jesús López, Francisco León y Tomás Hiraoka, se ubicó en el puesto 49 en autos, a tres casillas de los Fernando Ferrand (padre e hijo), los peruanos mejor situados en el raid. Pero el trío tiene otro motivo de orgullo: la organización los distinguió por quedar segundos en la clasificación de la T1.2 Challenge en vehículos modificados a diésel. Todo un mérito para un equipo que por primera vez participaba en el raid más difícil del mundo.

"Hicimos un buen trabajo. Jesús manejó en las etapas rápidas, y yo, en las dunas. De Nasca a Pisco fue lo mejor, quedamos en la posición 33. Además, salir de Sarapampa y ver a la gente en toda la carretera fue increíble, lo mismo que llegar a la Plaza de Armas y subir al podio. El próximo año queremos estar", dice 'Pancho' León.

Conscientes de la fiebre que se generará con el off-road, Alta Ruta 4×4 organizará en febrero la travesía 'Siguiendo las huellas del Dakar', de Nasca a Pisco. "Si alguien quiere hacer off-road, debe tener un vehículo 4×4 y tratar de llevar un curso básico de manejo. Una vez que empiezas, ya no paras", sentencia Tomás Hiraoka.