Fiesta y color

El Carnaval de Ayacucho es una de las festividades más antiguas e intensas de nuestro país. A continuación, un vistazo a esta tradicional celebración andina.
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Esta fiesta es una muestra representativa de la fusión cultural en nuestro país. Como muchas de las celebraciones tradicionales en esta parte del mundo, el Carnaval de Ayacucho recoge y combina elementos europeos –importados por los colonizadores– con aspectos prehispánicos vinculados a temas agrícolas y religiosos. Después de siglos, los orígenes exactos de esta conmemoración se han disuelto en el tiempo, pero en ella sobrevive un intenso espíritu festivo.

Oficialmente, el carnaval empieza con el ingreso del —o Carnavalón (conocido como Rey Momo en otras latitudes). Ese día, la atención se enfoca en este personaje mítico, el cual es paseado por toda la ciudad acompañado de su 'corte'. Durante los próximos días, una serie de eventos toma por asalto las calles y plazas de la ciudad: danzas, comparsas, corsos, ferias (artesanales, gastronómicas), concursos (como el de la 'Señorita Carnaval' o el de los 'testamentos del —o Carnavalón'), festivales (como el 'Pulseo' y el 'Lucheo', peculiares actividades que ponen a prueba las habilidades luchadoras de los participantes), entre otros. Miles de personas salen a las calles a bailar, cantar, lanzar serpentinas, talco, globos de agua, todo a ritmo de bandas de música. El último día (que coincide con el miércoles de ceniza), —o Carnavalón, el espíritu mítico del carnaval, es incinerado para, después, leerse su testamento. Este año, la clausura oficial se realizará el 27 de febrero. Si bien ya es tarde para animarlo a que vaya, tal vez pueda organizar un viaje con tiempo para el próximo año. No se arrepentirá.

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