INDIFERENTE. Analista criticó actitud de presidenta en la tragedia ferroviaria que dejó 51 muertos. (Reuters)
INDIFERENTE. Analista criticó actitud de presidenta en la tragedia ferroviaria que dejó 51 muertos. (Reuters)

Popularidad,Caída,Encuestas,Corrupción,EspionBUENOS AIRES (Agencias).– La popularidad de la presidenta argentina, Cristina Fernández, ha experimentado una abrupta caída que los analistas atribuyen, en gran parte, a su aislamiento de la realidad en que viven los argentinos.

Una encuesta de la consultora Magament & Fit, publicada por el diario Perfil, le adjudica un 44.9% de aprobación y un 41.9% de rechazo. En octubre del 2011, cuando los vientos soplaban a su favor, el 64.1% de los argentinos aprobaba su desempeño y solo el 35.8% lo objetaba.

Además, el 42.1% de los ciudadanos tiene un buen concepto de la jefa del gobierno. Pero del otro lado, para el 53.8% su imagen es regular o francamente mala.

RAZONES DE LA CAÍDALa consigna de "Cristina para siempre" comenzó a resquebrajarse a finales de diciembre del 2011, cuando la mandataria decidió reducir el subsidio al suministro de gas y de energía eléctrica, como también los aportes al transporte público. De un día para el otro, los que habían comprado autos y electrodomésticos, aprovechando el carnaval de ofertas del período preelectoral, tuvieron que ajustarse el cinturón.

El supuesto escándalo de corrupción que compromete al vicepresidente Amado Boudou, sumado a las tareas de espionaje político que realizaba la Policía, a instancias del Gobierno, afectaron la popularidad de la presidenta.

Pero la gota que rebasó el vaso fue el accidente ferroviario en la estación de Once, que dejó un saldo de 51 muertos y 700 heridos. Fernández no fue al lugar de la tragedia ni a los hospitales.

"Mucha gente consideró que, como jefa de Estado, debió visitar a los heridos y consolar a los deudos. Su actitud evasiva la proyectó como una persona distante y hasta indiferente", afirmó Damián González, analista de radio y televisión.

DATOS

- En días previos y posteriores a los comicios de octubre de 2011, Fernández superó el 63% de aceptación.

- Tras su victoria en las elecciones, sus adeptos plantearon una reforma constitucional que le permita a la presidenta tentar un tercer mandato.