Foto: Nancy Dueñas.
Foto: Nancy Dueñas.

Rodolfo Carrión,ActorAutor: Gonzalo Pajares.gpajares@peru21.com

Rodolfo Carrión quedará en la historia de nuestra televisión gracias a 'Felpudini', aquel personaje que tan bien representa una parte de nuestra idiosincrasia nacional. Hoy nos hace reír en El especial del humor (sábados, 9 p.m., en Frecuencia Latina), con personajes tan bizarros como el cebichero Tas-huón.

¿Qué lo llevó hacia el arte?Mi padre era músico, compuso varios huainos. Mi hermana mayor era soprano; mi hermano Coqui, pintor. Desde pequeños, todos estuvimos infectados por el arte. Yo, por ejemplo, en Huaraz hice teatro con el grupo Farol.

Es verdad, es de Huaraz. ¿Aún se siente un hombre andino?Amo mi tierra, mis huainitos, añoro a mis amigos, a mi comida típica. Viví en Huaraz hasta los 19 años. Cuando me entra la melancolía, pienso en Huaraz. Es más, cuando veo los buses que van hacia allá, mi corazoncito empieza a latir. Es más, me acaban de nombrar Hijo Predilecto.

¿Conserva su inocencia provinciana o se ha acriollado?No, ya me violaron (ríe). Me llevo bien con Lima, vivo hace más de 40 años aquí. Mi espíritu es más amplio y evita esa división entre costeño y serrano. Uno no escoge dónde nacer. Me vine a Lima porque el terremoto de 1970 me botó de Huaraz. Por entonces, estudiaba Pedagogía y tuve que trasladarme al Pedagógico de Varones, pero ya hacía teatro con Ernesto Ráez, quien me metió al grupo Histrión y, luego, todos pasamos a la televisión.

En Histrión conoció a Chuiman, a Efraín 'Betito' Aguilar…Por supuesto. También estaban Pepe y Carlos Velásquez, Mario Achicoria, etcétera. Allí hacíamos teatro 'serio'. Mi primera obra fue Savonarola, que dirigió Ernesto Ráez. Luego hice Enrique IV, Orquesta de señoritas, La cocina de los ángeles… fueron 10 años de teatro.

Todo el grupo Histrión fue convocado para hacer Risas y salsa…Así es. Efraín Aguilar y Aldo Vega concibieron el programa, y don Alberto Terry le puso la firma.

¿Se sintieron mal al pasar a la tele? ¿No se dijeron "nos estamos rebajando"?Fue un choque terrible. Desde nuestras alturas decíamos "nos vamos a corromper en esa porquería", pero nos dimos cuenta de que la TV nos daba de comer… y ya no pudimos desprendernos más de ella (ríe). Hoy, con los años, te puedo decir que hicimos lo correcto porque, lamentablemente, no abunda el público teatral.

¿Era consciente de que en la TV tenía que hacer, antes que arte, entretenimiento?Claro. Nos desasnaron muy rápido. Nos dijeron: "La tele se hace volando, no piensen mucho", y así estamos.

Tuvo un gran amor: 'Chelita'.Así es. Estuve casado siete años con ella. La conocí en Histrión, fue mi alumna. Primero tuvimos una gran amistad, luego nos necesitamos y, después, nos casamos. La conquisté con amistad y trabajo. A pesar de lo que se dijo, nunca tuve un problema con Analí, es más, conversamos pocos días antes de su triste fallecimiento. Ella siempre me estimó como amigo, como compañero. Además, nunca me he sentido feo, nunca he querido subir de peso… y créame, tengo un buen diente (ríe).

Ha sido marcado por un personaje: 'Felpudini'…Estoy encasillado en él. Es verdad que he hecho otros personajes, pero la sombra de 'Felpudini' los ha desdibujado. 'Felpudini', en términos artísticos, es una carga, pero, por el cariño de la gente, es una bendición, un milagro.

¿Quién lo encasilló?Los directores, quienes siempre me daban el mismo papel. Y mira que he tenido personajes estupendos, como el Dr. Matta, que hice en Mil oficios. Tengo toda una vida en la televisión.

¿Cómo ve al humor peruano?En Risas y salsa se crearon varios escenarios y personajes como La banda del Choclito, El Jefecito, Quién soy yo… papá, y tuvimos gente como Antonio Salim, quien era un gran actor, o Ricardo Fernández, un actor de polendas. Allí éramos conscientes de que el humor tenía que hacerse a través de actores, de comediantes, no a través de imitadores, quienes hoy han ganado más terreno, como pasa con Benavides y Álvarez. Sin embargo, Benavides está desarrollando más la comedia que la imitación.

¿Ha hecho amigos en la TV?El especial del humor tiene un elenco estupendo, donde todos somos amigos, estamos pendientes de lo que nos pasa, hacemos reuniones. Obviamente, hay conflictos, porque los actores tenemos como herramienta principal a la vanidad, es decir, nuestra capacidad de exhibirnos… y eso se nota en el ráting, donde estamos muy bien.

¿Qué obra le gustaría hacer?Cualquiera de Shakespeare. Soy un gran lector, pues soy profesor de Literatura, Castellano y Filosofía. Me gustan Dostoievski, Tolstoi, Rimbaud, Mallarmé, Verlaine.

AUTOFICHA

- Nací en Huaraz, en 1949, en el barrio San Francisco. El arte me viene por el lado paterno, pues mi padre fue compositor de huainitos. Mi hermana era soprano.

- Estuve casado con Analí Cabrera, con quien me llevé bien. Ella supo respetarme como amigo y como compañero.

- El especial del humor tiene un elenco estupendo, donde todos somos amigos, estamos pendientes de lo que nos pasa, hacemos reuniones de confraternidad.