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Nano Guerra García,Opina.21nano@somosempresa.com.pe

En toda fiesta navideña y de fin de año, solemos encontrarnos con palabras que parecen haber escaseado durante el resto del año.

De pronto, en tarjetas, en saludos electrónicos, en correos inspirados de amigos o en empalagosos comerciales, aparecen las siguientes palabras: dar, compartir, solidaridad, esperanza y muchas más, las cuales conforman el trillado diccionario de las épocas navideñas.

Desde el lado de los emprendedores lo podemos interpretar de forma diferente, así que queremos decir algunas cosas:

Primero, que para dar o regalar hay que tener o hacer algo (salvo que uno regale solo un abrazo, que siempre será bien recibido, por supuesto). Ambas virtudes son importantes para un emprendedor.

Segundo, que detrás de cada regalo podemos encontrar el ingenio, la laboriosidad y el intento exitoso de captar a un cliente o un mercado específico. Hechos que demuestran inteligencia y productividad, virtudes adicionales que admiramos en la filosofía emprendedora.

Por último, debemos tener claro que para poder dar hay que tener siempre amor propio antes. Ama a los demás como a ti mismo, nos indica la Biblia. Por ello, cuando hablamos de solidaridad y entrega a los demás, debemos tener muy claro que el punto de partida es la autoestima. Así que ya saben, emprendedores: a seguir creando, teniendo para poder dar, y a quererse mucho. Feliz Navidad, emprendedores.