MÁXIMA SEGURIDAD. La acusada de parricidio llegó a su vivienda con resguardo policial. (David Vexelman)
MÁXIMA SEGURIDAD. La acusada de parricidio llegó a su vivienda con resguardo policial. (David Vexelman)

Dejaron la cárcel. Luego de 36 meses, la acusada de parricidio Eva Bracamonte Fefer (24) y su expareja Liliana Castro Mannarelli (27) abandonaron ayer el penal de máxima seguridad de Santa Mónica, en Chorrillos, para cumplir arresto domiciliario.

Su salida del recinto penitenciario se produjo minutos antes de las 3:00 de la tarde. Salieron en dos camionetas de lunas polarizadas de la Policía.

Eva se dirigió a un departamento que alquiló en la calle San Roque 207, en Barranco. Ahí la esperaban sus amigos. Su llegada fue accidentada debido a la gran cantidad de periodistas que intentaban fotografiarla. Entro a la vivienda sin declarar.

Mientras tanto, Liliana fue la segunda en abandonar el establecimiento penitenciario. Ella se dirigió a la casa de unos familiares, ubicada en la calle Juan de la Fuente 661, en la urbanización San Antonio, en Miraflores.

Llegó a las 3:20. Ahí estaban sus parientes y algunos amigos que desde el lunes la esperaban con globos y flores. Tampoco declaró.

La Policía designó a agentes para que resguarden el domicilio provisional de cada una. Ellas solo podrán salir para las diligencias judiciales en el penal de Lurigancho.

Hoy se realizará una audiencia en la que se terminaría la lectura del expediente, luego continuará la acusación fiscal, los alegatos de los abogados y la sentencia.

ACLARACIÓNPor otro lado, respecto a la nota publicada el domingo, Perú21 ratifica el contenido de la conversación con Eva. Respecto a un mensaje de texto enviado a July Naters, se aclara que este hace referencia a las disculpas por haber señalado que era una entrevista exclusiva, lo que ocasionó problemas a las procesadas.

TENGA EN CUENTA

- La sentencia se emitiría antes de fin de mes, informaron los abogados.

- Si Bracamonte y Liliana salen absueltas, el sicario colombiano Alejandro Trujillo se beneficiaría, pues su abogado Máximo Altez pediría que le cambien el delito de sicariato por el de homicidio simple.

- Con esto, podría recibir entre 8 y 20 años de prisión. Sin embargo, con los beneficios penitenciarios saldría en menos tiempo.