EL COLMO. Ya no solo se lesionan, también se intoxican. Farfán no fue a entrenar ayer por eso. (USI)
EL COLMO. Ya no solo se lesionan, también se intoxican. Farfán no fue a entrenar ayer por eso. (USI)

¿Cuál es el colmo del 'Mago'? Que se le desaparezcan las estrellas. Como si fuera poco que las principales figuras de la selección se lesionen caminando o sentados en un avión, ahora Jefferson Farfán quedó prácticamente fuera del partido ante Uruguay por una intoxicación alimenticia. Así como lo lee. El volante del Schalke 04 comió o tomó algo que le cayó mal la noche del martes y ayer no estuvo en capacidad de presentarse a entrenar en la Videna.

"Anoche nos llamó desde la clínica San Pablo, parece que ha ingerido un alimento que le ha generado una intoxicación. Como ha recibido tratamiento con antihistamínicos, no ha venido a entrenar", refirió el doctor Julio Segura.

La 'Foquita' venía recuperándose de un desgarro en el muslo derecho, pero ahora todo ese trabajo parece haberse ido al tacho. "Tiene una erupción cutánea, y si a eso se le suma la recuperación muscular, nos complica el panorama. Desde el punto de vista médico, no está para jugar. Hay ciertos corticoides que permanecen en el cuerpo por días y que podrían generar un doping positivo. Ya dependerá del comando técnico si lo tiene en cuenta", acotó.

La intoxicación de Farfán se habría evitado con otro régimen de concentraciones en la Videna, pero el DT Sergio Markarián considera que no es necesario porque confía en el profesionalismo de los jugadores.

De otro lado, el volante defensivo Alfredo Rojas se sumó ayer a los entrenamientos de la selección. "Si me toca jugar, rasparé a Forlán", dijo el jugador del Juan Aurich.

La jornada de ayer en la Videna estuvo marcada por la presencia del psicólogo de la selección, Tito Morinaga, quien charló con algunos jugadores como parte de la terapia que viene aplicando.

DATOS

- Las fans de Paolo Guerrero y de Jefferson Farfán observaron la práctica de ayer desde las azoteas de las casas aledañas a la Videna.

- Paolo Guerrero le regaló una silla de ruedas a un discapacitado que se gana la vida pintando cuadros.